En el ecosistema actual de los Smart TVs, el control por voz se ha convertido en una característica estándar. Ya sea a través de Google Assistant, Alexa o sistemas propios, la promesa es la misma: un televisor que nos escucha y nos obedece.
Pero, ¿realmente cambia la experiencia de usuario o es solo una función que terminarás ignorando? En este artículo desglosamos qué es útil, qué es prescindible y qué debes considerar antes de tu próxima compra.
¿Qué es y cómo funciona el control por voz?
El control por voz facilita interactuar con tu televisor mediante comandos hablados. Dependiendo del modelo, esto ocurre de dos maneras:
- A través del control remoto: Pulsando un botón particular que activa el micrófono.
- Manos libres (Hands-free): El televisor tiene micrófonos integrados que escuchan una palabra de activación (como «Hey Google»).
La magia detrás de esto es la integración con asistentes inteligentes que interpretan el lenguaje natural. Sin embargo, su éxito depende de un factor clave: la fluidez del sistema operativo.
Toma en cuenta que no todas las funciones de voz son iguales. Estas son las que de verdad te ahorrarán tiempo:
1. La muerte del teclado en pantalla
Escribir el nombre de una película o un canal de YouTube usando las flechas del control remoto es, probablemente, la tarea más tediosa en un Smart TV. Aquí es donde la voz cobra protagonismo:
- «Buscar películas de acción en Netflix».
- «Poner videos de cocina en YouTube» Ahorra segundos valiosos y elimina la frustración de la navegación manual.
2. Comandos de control básico
Cuando tienes las manos ocupadas (o el control remoto se perdió entre los cojines del sofá), la voz es tu mejor aliada para acciones rápidas:
- Ajustar el volumen.
- Cambiar de fuente de entrada (HDMI 1, Consola, TV).
- Apagar el equipo al terminar de ver una serie.
3. Accesibilidad e intuición
Para adultos mayores, niños o personas con dificultades motoras, hablarle al televisor es mucho más simple que navegar por menús complejos y subconfiguraciones de sistema.
¿Y qué pasa con el Gaming?
Si eres un gamer buscando rendimiento, el control por voz no debería estar en tu lista de prioridades. No influye en el input lag, ni mejora los FPS (cuadros por segundo), ni afecta la calidad gráfica.
Su uso en este ámbito es puramente periférico: abrir un juego específico o cambiar un ajuste rápido antes de empezar la partida. Una vez que el juego inicia, el control tradicional y el rendimiento del panel son los únicos elementos relevantes.
Lo que puedes ignorar (sin perder experiencia)
Aquí es donde entra la mirada honesta.
1. Control total del hogar desde el TV
Aunque muchos televisores permiten:
- Controlar luces.
- Termostatos.
- Dispositivos inteligentes.
En la práctica, la mayoría de los usuarios lo hace desde el teléfono, no desde el TV. No es una función inútil, pero no es determinante para elegir un televisor.
2. Funciones tipo agenda o recordatorios
Preguntar al TV:
- “¿Qué clima hará mañana?”
- “Recuérdame algo”.
Funciona, pero:
- El celular lo hace mejor.
- Es más rápido.
- Ya forma parte del hábito diario.
No suele ser una función decisiva.
3. Comandos avanzados o complejos
Frases largas o muy específicas:
- No siempre se interpretan bien.
- Requieren repetir comandos.
- Pueden generar frustración.
Para gaming o uso intensivo, el control tradicional sigue siendo más preciso.
Recomendaciones:
El control por voz es un excelente complemento, pero no debe ser el eje central de tu decisión de compra. Si estás evaluando un nuevo Smart TV TCL, te recomendamos priorizar:
- Calidad de imagen: Resolución (4K/8K) y tecnología del panel (QLED, QLED-MiniLed etc.).
- Rendimiento y Tasa de Refresco: Vital para una experiencia fluida.
- Estabilidad del Sistema: Un asistente de voz solo es bueno si el sistema operativo no se traba.


